lunes, 5 de septiembre de 2011

El Papel del Docente


Historia Hoy supone un largo y continuo proceso de investigación científica en el que la labor del docente es indispensable y determinante. Los maestros y maestras serán los encargados de acompañar a los estudiantes en la búsqueda de preguntas y respuestas y, por eso mismo, el proyecto incluye estrategias virtuales y presenciales de formación permanente a lo largo de los dos años de trabajo.

El proceso de formación, con la participación de diferentes universidades del país, empieza en agosto de 2007. La estrategia general de formación, que irá hasta el AÑO 2010, está dividida según las etapas del proyecto, con el fin de fortalecer las estrategias pedagógicas para apoyar la formulación de preguntas, los procesos investigativos con diversos tipos de fuentes y la elaboración de historias locales, respectivamente. Todo ello con el enfoque del desarrollo de competencias científicas y los retos que implica.

Por ejemplo, en la primera etapa de elaboración de preguntas, los maestros y maestras son guías fundamentales para que los estudiantes desarrollen su capacidad de afinar y complejizar las preguntas que se estén formulando. Como anota Eduardo Escallón, "no se trata de que cualquier pregunta o cualquier respuesta sea válida. No es simplemente 'tengo derecho a preguntar porque soy niño y mi respuesta es buena porque es mi opinión'. Se trata de ponernos, docentes y estudiantes, a trabajar con rigor y demostrar que el rigor puede ser divertido y entretenido porque siempre es un placer descubrir y aprender".

Así pues, el docente comprende que las preguntas no son importantes por ser preguntas sino por crear el espacio para hacerse las preguntas. Esto significa que los niños, niñas y jóvenes realmente pueden empezar a acercarse al conocimiento como científico o científica social y a comprometerse más con su proceso investigativo. Para ello, el hecho de que los estudiantes no estén recibiendo los temas desde "afuera" sino que ellos mismos se planteen lo que les interesa averiguar, resulta fundamental y justifica el esfuerzo inicial del proyecto.

El aprovechamiento de estas oportunidades pedagógicas no es nuevo para los maestros del país y, por lo mismo, es igualmente importante reforzar la socialización de experiencias exitosas en ciencias sociales. Entre otras acciones, el Portal Colombia Aprende y el curso virtual de formación servirán como plataformas para una red nacional de docentes de ciencias sociales cuyo fin es construir una comunidad de conocimiento que se pregunte por los desafíos y comparta las buenas prácticas en torno a la enseñanza de la historia y la celebración del Bicentenario.

De la misma manera como los docentes cumplen un papel fundamental en el proceso, los otros actores de la comunidad educativa son indispensables para que Historia Hoy consiga sus objetivos.

En general, la labor de estudiantes, profesores y grupos de investigación de educación superior será la base sobre la cual los niños, niñas, jóvenes y maestros de básica y media fortalecerán el desarrollo de sus competencias científicas. Para el Ministerio, se trata de una nueva ocasión para acercar las reflexiones y acciones que se realizan desde la universidad a las del quehacer pedagógico de las escuelas, y así replantear y mejorar la manera como se enseñan y aprenden las ciencias sociales.

Las secretarías de educación, que serán decisivas en los procesos de evaluación de los distintos concursos, tienen el papel de movilizar a las instituciones educativas en torno al proyecto, y guiar todo el proceso para que no se pierdan las propuestas pedagógicas del mismo y se asegure la calidad de la formación docente. En la medida en que Historia Hoy se consolide y articule en los planes de mejoramiento y los planes de apoyo -tanto de las instituciones educativas como de las secretarías de educación- como un proyecto para el desarrollo del pensamiento científico, la celebración del Bicentenario no será un evento coyuntural sino una oportunidad de carácter pedagógico.

Además de los profesores y profesoras, es importante que los padres y madres de familia y la sociedad en general se sumen a este proyecto educativo para que acompañen a los niños, niñas y jóvenes por los caminos del conocimiento histórico. Al fin y al cabo, elaborar relatos diversos y plurales de la memoria es un reto de las instituciones educativas y del país en general.

Los estudiantes de educación superior, por ejemplo, tendrán un papel protagónico. Los científicos sociales alrededor del país ayudarán a conseguir los insumos y fuentes para cada una de las etapas del proyecto; a seleccionar, escoger y digitalizar libros de textos, fuentes primarias y secundarias a través de una investigación en archivos locales y bibliotecas en todo Colombia. Adicionalmente, para aprovechar dicho trabajo, el Ministerio hará convocatorias para premiar las mejores monografías o trabajos de grado sobre la Independencia y así complementar los textos de los estudiantes de básica y media con respuestas mucho más complejas y representativas de los niveles de investigación que se pueden realizar a nivel de educación superior.

A la luz de lo anterior, el Foro Educativo Nacional de 2010 estará dedicado al Bicentenario. Será el espacio ideal para compartir experiencias nacionales, de forma que maestros y maestras de las diferentes regiones del país puedan hacer un balance de las prácticas implementadas y construir nuevas propuestas pedagógicas para la enseñanza de la historia y las ciencias sociales.

Siguiendo el ejemplo de Gabriel García Márquez, quien comenzó su biografía diciendo que "La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla", es hora de que, como país, reconozcamos la importancia de cómo recordamos y cómo contamos nuestro pasado. Y qué mejor oportunidad que la celebración del Bicentenario para que nuestros niños, niñas y jóvenes sean los que construyan las memorias de la Independencia, las memorias de Colombia


Tomado textualmente de http://www.mineducacion.gov.co/1621/article-167594.html

lunes, 22 de agosto de 2011

La Educación en Colombia

Cuando nos piden tocar este tema sobre la realidad de la educación en Colombia, cualquiera de nosotros caería en estos puntos fácilmente:
1) Calidad de la educación;
2) Asinamiento escolar;
3) Formación integral;
Estos tres puntos hacen alarde de la misma realidad social y cultural de la cual hemos hablado con los diversos temas que hemos tratado. Sin embargo, no hay que dudar que en materia de educación Colombia se encuentra al margen, asilada porque no hemos podido determinar con mayor seriedad una verdadera política pública que incentiven la problemática que se nos presenta con los tres temas expuestos anteriormente.
Desglosando, el problema de 1) la Calidad de la Educación, se puede definir desde el punto de vista de la cobertura en educación pública, sin embargo, el problema no termina ahí, nos hace falta debatir más sobre lo que es importante enseñar y el por qué es importante enseñar. 2) Asinamiento escolar es un problema grave que combinado con la realidad de la cobertura, saturan la educación pública, haciendo de ella una educación impersonal y masificada. 3) Formación integral, el cual viene siendo el principal objetivo de la educación en Colombia, sin embargo, la realidad de las problemáticas anteriores refleja una imposibilidad de determinar caminos que busquen salidas desde políticas públicas a estas problemáticas.
Por eso retomo la pregunta que había dejado ahí, ¿para qué enseñar? existe una realidad que no podemos disfrazar, el progreso y el desarrollo, tanto en la región como en el país, se ven determinados por el nivel de educación de sus habitantes. Lo importante se determina en el para qué. Personalmente yo enseño para generar conciencia crítica sobre la misma realidad, una conciencia que refleje en su aspecto social y cultural proyección emprendedora para transformarla e inducir al cambio de pensamiento.
Otra pregunta es ¿Qué enseñar? Nuestros contenidos en Colombia están determinados por lo que emana el ente regulador que es el Ministerio de Educación, aunque se puede aplicar algo que está determinado por la ley que es la Libertad de Cátedra, la cual le da libertad al docente para expresar sus conocimientos y reflexiones. Aquí es donde se determina la realidad de los intereses previstos por el alumno; el para qué y el qué están alineados con la finalidad de poder cumplir con el objetivo de la educación: Formar y la motivación es importante.
En el ¿Cómo enseñar? cabría la multiplicidad de elementos con los cuales contamos en la actualidad, no podemos aplicar los mismos elementos y estrategias utilizadas por la educación tradicional o memorística, por eso lo que hay que rescatar es la función del aprendizaje autoregulado y autónomo, dando prioridad a los intereses y a los contenidos propuestos por el estudiante, sin dejar de lado las competencias básicas y fundamentales que deben adquirir cada uno de los alumnos.
Por todo esto, en la actualidad, el reto más grande que tiene el docente es el de luchar contra un sistema que busca la masificación, no podemos convertirnos en meros comunicadores, pues para eso está la televisión o la radio, hay que intentar devolver la identidad de formador y de reconocer en esa función, como lo decían las lecturas de análisis, en "un amigo y en un modelo".Además el docente debe transmitir seguridad en los conocimientos y así reflejar la capacidad de autoaprendizaje, de investigación y la de mantenerse informado de la realidad que rodea a su alumno. La Educación debe centrarse en el alumno y es personal.

viernes, 12 de agosto de 2011

Didáctica y Currículo

Al realizar todo el proceso de lectura correspondiente para esta tercera semana, encontré un aspecto fundamental con el cual podríamos iniciar nuestra reflexión correspondiente para este tema:
El currículo es todo el proceso que hemos elegido como pertinente para poder desarrollar en el proceso de aprendizaje en el aula, sin embargo, esté contenido curricular está fundamentado en la realidad social del alumno, además esa relación social que debe tener el currículo también está fundamentado en el proceso cultural. Eso significa que la realidad del contenido curricular que desarrollamos en nuestra sociedad está más ligado a un proceso de culturación, lo cual puede hacer que nos desviemos del objetivo de generar aprendizajes que formen a un alumno para desenvolverse con mayor efectividad y calidad en la misma sociedad.
Esto hace que lleguemos al tema correspondiente para este tema, resolviendo la siguiente pregunta, que se identifica como el dilema del educador: ¿Educar para "llenar cabezas" o para que los sujetos elaboren sus propias ideas?
Creo que todos los que ejercemos de alguna forma este oficio de educador hemos llegado, de alguna u otra forma a este problema moral y ético. Es un problema moral, pues cuando hemos sido contratados se nos señalan unos contenidos correspondientes para poder ser ejercitados en el aula, sin embargo, uno descubre que las necesidades de los correspondientes grupos son diferentes. Ese punto hace que desde el aspecto moral, personalmente se inicie un conflicto de valoración sobre los contenidos que se ejecutan en el aula. Además, hay que tener en cuenta, que muchas instituciones educativas miden la calidad educativa en la cantidad temática desarrollada por el educador, lo cual hace que se funde toda la labor del educador en sólo un transmisor de información sin identificar ni reconocer la realidad en la cual se desenvuelve el mismo joven o adulto. Claro que si lo vemos desde el aspecto ético, el educador, cómo lo dije anteriormente, es un comunicador, pero ese comunicador debe partir de esa misma realidad que preocupa a los alumnos con el fin de generar una producción de conocimientos que vaya dirigida a la aplicación, con el firme objetivo de transformar la realidad que angustia al alumno.
Hoy, en el canal del Congreso escuchaba un foro sobre la ponencia negativa sobre el proyecto de ley que regulará la educación técnica y tecnológica, y caía en cuenta de una realidad:
Todo los procesos de articulación (currículo) que se desarrollan en las distintas instituciones educativas que se integran a los procesos desarrollados por el SENA, para formar técnicos y tecnologos, solamente se limitan a un ámbito puramente laboral dejando de lado los aspectos que verdaderamente deben importar, la realidad y la calidad humana. En esa articulación de los currículos para formar personas para el trabajo, están haciendo que sólo se piense en un aspecto laboral e industrial, apartando la realidad humana y la formación para la vida. Creo que la formación  para el trabajo no debe subyugar la realidad del desarrollo humano, sólo pensamos, en nuestra sociedad, sobre el ingreso al mercado laboral, pero no pensamos en el desarrollo de otras capacidades y competencias humanas que se pueden potenciar con una formación técnica en otros aspectos sociales y humanos.
Por último, creo que el fracaso del alumno en la escuela o en su formación académica radica en la poca conexión del educador con su alumno, pues el interés del educador es el de poder identificar la realidad de dificultad que posee el alumno para poder aprender. Incluso, cabe en esta discusión, la visión del educador en el proceso educativo, pues del educador depende la realidad de la Enseñanza; su visión recarga la realidad de la acción del Aprendizaje en el alumno. El fracaso se mide en resultados, pero esos resultados nos pueden generar a nosotros indicadores que refieren o manifiesten la realidad del alumno. Además, existen instituciones educativas que miden la calidad de la educación por la cantidad de alumnos promovidos o no promovidos, y existen otras que lo miden por sólo los resultados finales (notas). Creo que el fracaso del alumno, radica en la motivación por aprender y desarrollar las actividades; el fracaso de la escuela, por la incapacidad de poder generar procesos de transformación social en la misma comunidad; y el fracaso del educador, se fundamenta en la realidad de su visión, sus objetivos y en la articulación de un currículo que se amolde a la realidad y a las necesidades que reflejan los alumnos según su realidad.

Educación, Pedagogía y Didáctica

Cuando realizaba las correspondientes lecturas de la Unidad 1, con relación al título de esta entrada, existe una diferencia en los diversos conceptos que podemos encontrar ahí. La acción educativa posee una fuerza de gran importancia para el desarrollo del conocimiento y la formación de la conciencia del estudiante, sin embargo, quien desarrolla todo ese mismo proceso desde el aspecto teórico y de fundamentación sobre esa misma acción es la Pedagogía y en cuanto al proceso de Enseñanza-Aprendizaje, en el cual se desarrolla la acción educativa, es quien orienta todo el proceso completo de la conformación del contenido y es la Didáctica quien orienta todo el proceso educativo en su rango práctico de aula.
Repasando toda la lectura, es importante reconocer todo el proceso educativo con respecto a todos los elementos que componen la didáctica. Hay que recordar que la didáctica se define como la ciencia en la cual se fundamenta todo el proceso de planeación y conformación de la acción educativa. Devolviendome, creo que es fundamental identificar los elementos que intervienen en el proceso de la didáctica, pues es importante observar la función de cada uno de ellos en los aspectos del proceso de Enseñanza-Aprendizaje. Los elementos que componen el discurso de la didáctica son: los Objetivos del proceso de aprendizaje; el Alumno, sujeto del proceso de aprendizaje; la Materia, el contenido temático para desarrollar en el aula; y por el último el Maestro, quien es el encargado de orientar y de facilitar el proceso de aprendizaje.
Además, de todo el desarrollo de la lectura, creo que es fundamental la siguiente frase que nos han proporcionado para poder desarrollar nuestras reflexiones respectivas:
"El buen profesor es un buen comunicador, que tiene que representarse en su propia mente las representaciones mentales que tienen sus alumnos, y adaptar a esa representación que no es estática sino dinámica y fluida, los procesos de selección de ideas que transmite, el ritmo y la naturaleza de la transmisión" (Ángel Riviere).
Con base en esta frase, inicie una reflexión personal sobre la labor del profesor en el aula, pues no se puede limitar a una simple transmisión de ideas, pues para esto se pueden encontrar libros y hasta con un mayor número de justificaciones y argumentaciones que transmiten conocimiento e ideas, el profesor debe traspasar esa barrera. El profesor es un comunicador, pero para poder comunicar los conceptos y las ideas que espera transmitir a los alumnos, el debe elaborar un tejido de acercamiento previo para conocer su realidad, sus experiencias, sus anhelos y sus angustias. Eso hace un acercamiento a lo que denominamos "Pedagogía de la Afectividad".
El profesor es un verdadero comunicador, comunicador de ideas, reflexiones y conocimientos adquiridos, asimilados y producidos, y el principal objetivo de ser comunicador es la de formar conciencia y de aplicar en la realidad los conceptos para ser productiva la reflexión que se genera desde esa misma realidad que poseen los jóvenes o los adultos. La formación se fundamenta en un sólo proceso: hacerse consciente de la realidad, tanto comunitaria como individual, pero ese tomar conciencia debe hacerse efectiva, debe movilizar para hacer actual y actuante la producción reflexiva que él o ella mism@ generan en el aula o fuera de los espacios escolares.